Preocupación en el Gobierno de Santiago y en la Municipalidad de San Bernardo han causado las declaraciones del ministro de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Iván Poduje, respecto a la mantención del Parque Cerro Chena, próximo a inaugurarse en septiembre. La idea de desarrollar este proyecto comenzó hace más de diez años (2014), cuando el municipio obtuvo los fondos para el diseño de un proyecto inicial a través del concurso “Cerros Isla” impulsado por el Gobierno de Santiago, ya liderado en ese tiempo por el gobernador Claudio Orrego.
Tras ese primer impulso, en mayo de 2018 se presentó el diseño de la primera etapa, que incluía zonas deportivas, miradores en la cumbre y lagunas paisajísticas. Desde entonces, la iniciativa ha avanzado sorteando las dificultades de la pandemia y diversas trabas administrativas.
La tensión actual radica en que, una vez abierto, el parque debe ser mantenido. Son 55 hectáreas y una superficie total edificable de más de 3.200 metros cuadrados, infraestructura que incluye un centro administrativo y operativo, equipamiento deportivo, sectores de jardinería y amplias áreas verdes destinadas al uso comunitario.
Al igual que todos los parques urbanos de Chile que no forman parte de la red de Conaf o del Minvu, su continuidad financiera depende de la municipalidad. Frente a este desafío, en distintas zonas del país se han desarrollado estrategias innovadoras para enfrentar el gasto, destacando convenios público-privados que permiten alianzas mutuamente beneficiosas. Las corporaciones municipales, como asociaciones de derecho privado y sin fines de lucro orientadas al desarrollo comunal, son excelentes ejemplos de este modelo. En Renca, por ejemplo, el desarrollo y mantención del parque en el cerro se ha gestionado exitosamente a través de La Fábrica, la institucionalidad que da forma a la Corporación Renca Crece, reuniendo a la comunidad, las empresas, la academia y las ONGs en un pacto de largo plazo.
En un contexto de estrechez fiscal donde el Minvu no puede asumir nuevos compromisos, la búsqueda de mecanismos de colaboración es un camino innovador y fundamental para asegurar la creación y sustentabilidad de los parques urbanos. De hecho, la Política Nacional de Parques Urbanos de 2021 establece el financiamiento como ámbito estratégico. El objetivo es desarrollar parques económicamente viables que aporten al desarrollo local, fomenten el turismo y generen oportunidades de empleo y emprendimiento. Para lograrlo es indispensable incrementar los recursos diversificando a los actores implicados en la construcción, conservación y mejoramiento de nuestra infraestructura ecológica. La profesionalización de este rubro es urgente: necesitamos consolidar un área de trabajo del desarrollo urbano que dependa de sólidas alianzas entre actores para garantizar, a largo plazo, la continuidad de nuestros parques.