5/01/2023

Palabra mapuche

Puesto que las formaciones culturales y las identidades dependen de las experiencias de las personas, la transformación de los contextos de acción social hace que aquellas nunca sean construcciones puras con bordes precisos e inmaculados. Las culturas e identidades se interpenetran y desplazan históricamente. No se someten a una fijación territorial o jurídica. Por medio del tratamiento digital de respuestas abiertas de la Encuesta Especial CEP 87 sobre el tema mapuche –realizada en las regiones de Biobío, la Araucanía, Los Ríos y Los Lagos– en esta visualización interactiva te mostramos que en las zonas estudiadas coexisten y se articulan construcciones de identidad, materialidad y expectativas de la población mapuche que son en general compartidas por la población no mapuche, lo que descarta la idea de dos unidades culturales fijas y desconocidas la una para la otra. La experiencia relacional de las personas las conduce a una interpenetración de prácticas y símbolos que genera sintonía cultural en distintas situaciones y mantiene la diferencia en otras. [Visualización preparada por Juan Rozas, Benjamín Lang, Pablo A. Henríquez y Aldo Mascareño]

Palabra mapuche

Palabra mapuche

 

→ Antecedentes 

Por medio del tratamiento digital de preguntas abiertas de la encuesta de opinión del Centro de Estudios Públicos número 87, realizada en el año 2022 y aplicada a población mapuche y no mapuche en las regiones de la Biobío, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, en esta visualización interactiva se observa que en las zonas estudiadas coexisten y se articulan construcciones de identidad, materialidad y expectativas de la población mapuche que son en general compartidas por la población no mapuche, lo que descarta la idea de dos unidades culturales fijas y desconocidas la una para la otra. La experiencia relacional de las personas las conduce a una interpenetración de prácticas y símbolos que genera sintonía cultural en distintas situaciones y mantiene la diferencia en otras. Esto es relevante tanto para la construcción discursiva de ‘lo mapuche’ como para las estrategias con las cuales el Estado se relaciona con las comunidades, organizaciones e individuos. Una diversidad de visiones acerca de lo mapuche, como la ofrecida en siglos de historia, exige que la política identifique elementos comunes, aunque sea mínimos, alrededor de los cuales sea posible articular expectativas de reconocimiento compartidas. Para un análisis en detalle de estas preguntas abiertas y los datos de la Encuesta Especial CEP 87, ver Mascareño, A., Rozas, J., Lang, B., Henríquez, P. e Izquierdo, S. 2023. Mapuche en el sur: identidad, materialidad y expectativa. Puntos de Referencia 638, Centro de Estudios Públicos.

→ Datos

En las páginas 1, 2 y 3 puedes revisar las seis preguntas abiertas disponibles en distintos formas: una red con selección de población mapuche/no mapuche en la página 1; dos redes para la comparación inmediata entre poblaciones en la página 2, y los bigrams ordenados en gráficos de barra en la página 3. La Encuesta Especial CEP 87 contiene respuestas abiertas asociadas a algunas de las preguntas del cuestionario. En estas, la población responde libremente mientras el encuestador registra la respuesta. Estos registros han sido analizados por métodos digitales para identificar distintos niveles de articulación de las semánticas contenidas. La respuesta a preguntas abiertas en una situación de encuesta es restringida. Las respuestas son generalmente cortas, lo que impide llegar a considerarlas un discurso complejo. De todos modos, la precisión de la pregunta y el alto número de personas que responde a ellas aporta valiosas selecciones semánticas que permiten distinguir orientaciones comunicativas e interpretativas fundamentales en la población estudiada. El procedimiento con el texto de las preguntas abiertas se compone de los pasos siguientes:

  • Estandarización de contenidos textuales. Incluye corrección preliminar de escritura y ortografía, eliminación de espacios en blanco, separación de palabras;
  • Preparación. Eliminación de stop words y símbolos. Corrección final automatizada de textos en R;
  • Análisis preliminar. Frecuencias relativas y tf-idf (frecuencia invertida) de acuerdo a extensión de textos;
  • Procesamiento. Wordclouds, bigrams, trigrams, topic modelling, clusterización en R;
  • Visualización. Preparación de resultados para visualización; diseño de estrategia de visualización en R y PowerBi;
  • Análisis. Estrategia de análisis de datos y correcciones finales desde paso 1.

→ El agua

La ‘falta de agua’ es el vector principal de la red. Ella se descompone en falta de agua potable y en sequía en general. Desde el nodo central ‘falta’, también aparecen referencias a la falta de seguridad, de ayuda y apoyo, y también a la falta de vivienda. Un nodo asociado al agua es también el de los ‘caminos malos’, cuestión que impide llevar agua con camiones aljibe a sectores periféricos y territorios aislados con problemas de sequía. Para la población no mapuche, en cambio, el principal problema de la zona es el ‘conflicto mapuche’, seguido del vector que asocia delincuencia con drogas, narcotráfico y alcoholismo.

En ambos casos, los problemas principales de una población son también recogidos por la otra. El ‘conflicto mapuche’ tiene también un peso importante, aunque menor, en la población mapuche (19f), y vectores como ‘drogadicción y delincuencia’ o ‘tráfico de drogas’ también se observan en la Figura 7a en segundo lugar. Por su parte, el ‘agua potable’ es mencionada en la población no mapuche, aunque el nodo ‘falta’ aparece aquí vinculado a la falta de seguridad, de preocupación, de oportunidades, de alcantarillado y de pavimentación. De la misma forma, la necesidad de arreglar caminos en mal estado, la segunda en importancia para la población mapuche, también es destacada por la población no mapuche.

→ Las quemas

Para ambas poblaciones (mapuche y no mapuche), las ‘quemas de camiones’ son el principal hecho de violencia en la zona estudiada. En la red mapuche, la ‘quema’ también se asocia a las casas y maquinaria (como vector aislado), mientras que para la población no mapuche esta se encuentra principalmente –además de los camiones– vinculada a vehículos, maquinarias y a casas (como vector aislado). El segundo hecho de violencia más relevante mencionado por ambas poblaciones es la ‘violencia intrafamiliar’. A esto se agrega la ‘violencia hacia la mujer’ en la población no mapuche. Estos son problemas que no solo afectan a la población de la zona estudiada (mapuche o no mapuche), sino que están presentes en distintos espacios y estratos sociales en Chile, y que también cobran relevancia en la zona.

Además de estas menciones principales, las redes dan cuenta de varios otros hechos de violencia significativos para ambas poblaciones. En la población mapuche, el nodo ‘tierras’ se vincula a la toma y recuperación de tierras, así como al conflicto mapuche. También se observa el nodo ‘robos’ asociado al robo de autos, casas, madera, delincuencia y asaltos. Otros vectores más aislados que se mencionan como hechos de violencia son el corte de caminos y carreteras, el asesinato de personas y los conflictos con empresas forestales. En la población no mapuche, en tanto, otros hechos de violencia significativos son el tráfico de drogas, las tomas de terrenos, el robo de madera y autos, las tomas de caminos y tierras, y el asesinato de personas. La Figura 9 muestra los grupos a los que la población mapuche y no mapuche atribuye los hechos de violencia que describen.

→ Los grupos

Una primera diferencia que se aprecia en relación con los grupos tras los hechos de violencia es que la población mapuche tiene una mención destacada, mientras que la población no mapuche exhibe varias menciones de peso (vectores de mayor grosor). En el caso de la población mapuche, el vector principal es el de ‘personas mapuche’, ‘jóvenes delincuentes’ (y ‘jóvenes drogadictos’ como vector aislado), ‘grupos y organizaciones mapuche’, pero también ‘grupos extranjeros’ o ‘gente de afuera’, ‘grupos armados’ y ‘grupos radicales’. Otras menciones adicionales no conectadas a la red central –con los niveles de frecuencia analizados– son los ‘traficantes de droga y narcotráfico’, y también las ‘fuerzas armadas’. La ‘falta de educación’ tiene asimismo un peso importante para la población mapuche. Esta es una mención espontánea que, al aparecer en la red, debe entenderse como un ejercicio explicativo de los encuestados sobre las razones de la violencia.

La población no mapuche, por su parte, muestra una estructura semántica algo más distribuida que la de la población mapuche. En este caso hay cuatro vectores semánticos principales (con mayor grosor) que responden a la pregunta por los grupos tras la violencia: ‘grupos mapuche’, ‘grupos organizados’, ‘traficantes de drogas’ y ‘gente de afuera’. El último vector incluye también la relación con ‘gente de la zona’. En un segundo nivel de relevancia en términos de peso semántico están la ‘delincuencia común’ y los ‘empresarios forestales’, y en un tercer nivel los ‘partidos políticos’ y el narcotráfico. Destacable es que en el caso del vector central ‘grupos mapuche y organizados’ se construye una red más extensa que apunta a otros grupos que, para la población no mapuche, están tras la violencia. Estos son: drogadictos, terroristas, narcotráfico –y asociado a este último nodo aparece también el término ‘comunismo’. Y en vectores flotantes de menor frecuencia aparecen las formulaciones ‘cabros angustiados’ y la ‘mala educación’ como ejercicio explicativo, al igual que en el caso de la población mapuche.

→ Uso de la fuerza

En una aproximación general, se observa que la red de la población mapuche muestra algo de mayor variedad que la no mapuche. En ambas, no obstante, la referencia central es a las tierras. En el caso mapuche, este nodo indica la justificación del uso de la fuerza cuando se ‘reclaman tierras’ o se ‘quitan tierras’, en la ‘defensa y usurpación de tierras’. En un segundo nivel aparece el vector ‘[cuando] diálogo falla’, y en un tercer nivel están las referencias a los cementerios mapuche (como experiencias de ocupación de estos sitios), la apropiación y la toma de terrenos indígenas.

En la población no mapuche, la estructura es similar: el reclamo y robo de tierras mapuche constituye el vector principal que justificaría el uso de la fuerza, al igual que cuando se ‘quitan terrenos’ (o se toman terrenos). En un segundo nivel se encuentran los vectores –en todo caso similares al vector central– de ‘tomas ilegales’ y ‘recuperación territorial’.

→ Compensación

Las respuestas revelan las semánticas positivas con las cuales la población mapuche y no mapuche construye las expectativas y alternativas de futuro de este pueblo. Como en otras oportunidades, ambas poblaciones coinciden en que la compensación principal consiste en la ‘devolución de tierras’. Para la población mapuche, el nodo ‘tierras’ se expande a múltiples otras expectativas, como la recuperación y el reconocimiento de tierras ‘robadas’, además de ‘dar tierras y beneficios’. En un segundo nivel (no tanto por el grosor del vector, sino por su centralidad en una subred), la educación se muestra clave para la población mapuche. Este espacio semántico incorpora la expectativa de becas, de capacitación, de educación de calidad para los mapuche. En un tercer nivel aparecen vectores aislados asociados a la cultura mapuche, la lengua, la salud y el reconocimiento constitucional.

En el caso de la población no mapuche, el vector principal ‘devolviendo tierras’ también despliega una red de expectativas amplias que incluyen la entrega, reconocimiento y restitución de tierras. En el segundo nivel también aparece el nodo ‘educación’ de manera similar al que emerge en el caso de la población mapuche: ‘dar educación y capacitación’ (y también salud). Y en un tercer nivel aparece la expectativa del reconocimiento constitucional del pueblo mapuche.

→ Reconocimiento

En esa figura, tanto la población mapuche como la no mapuche sitúan el ‘reconocimiento de los pueblos originarios’ como la expectativa primaria. En un segundo nivel, la población mapuche sitúa el reconocimiento (y respeto) de la cultura mapuche como un vector relevante (±10f), mientras que la población no mapuche especifica su primera opción como reconocimiento cultural y constitucional del pueblo mapuche y de su lengua. En un tercer nivel, la población mapuche incluye elementos más diversos, como el fomento de la lengua, la representación política o la autonomía de los pueblos originarios (±3f); la no mapuche, en tanto, incorpora expectativas como la igualdad de oportunidades, la enseñanza de la cultura, la cesión de espacios, la mantención de la lengua. Es decir, las expectativas en ambas poblaciones no son radicalmente distintas; por el contrario, son similares, porque la experiencia relacional produce interculturalidad desde las prácticas sociales y elabora las expectativas desde ahí. Cuando esto se analiza más en detalle se puede apreciar la variedad de las expectativas de reconocimiento.

En ambas poblaciones se aprecian tres clústeres de reconocimiento. En el caso de la población mapuche, estos clústeres remiten a una dimensión política (principal), una histórico-social (secundaria) y otra más de tipo jurídico (en tercera posición, de acuerdo al grosor de sus nodos). En la dimensión política está el reconocimiento de pueblos, culturas, etnias y naciones; también se incluye la referencia a ‘Chile’ dentro de esta subred de reconocimiento. En la dimensión histórico-social se incorpora el reconocimiento de la historia, las etnias, los pueblos del norte y la condición igualitaria del reconocimiento. Y la dimensión jurídica apela a un ‘reconocimiento real’ que incluye la materialidad de la ‘deuda [histórica]’ además de su carácter legal, constitucional y oficial.

Para la población no mapuche se identifican fundamentalmente dos clústeres. El primero también refiere a una dimensión política, y el segundo a una dimensión predominantemente jurídica. La dimensión política muestra algunos componentes similares a los de la población mapuche (lengua, cultura), aunque difiere de ella en otros: mientras la población mapuche remite a la idea de ‘autonomía’, la población no mapuche recurre a la de ‘representación’ política, es decir, a la incorporación de la población mapuche en el sistema político antes que la construcción de entidades independientes. De cualquier modo, la población mapuche recurre a la misma idea de ‘representación política’ en la red general. La dimensión jurídica, en tanto, agrega algunos elementos adicionales a la construcción de expectativas jurídicas de los mapuche. En los no mapuche aparece la multiculturalidad y la eventual formación de una comisión que se encargue de la implementación de las expectativas.

→ Conclusiones

El reconocimiento simbólico y material de las expectativas de la población mapuche es la fórmula que condensa su mirada de futuro. Ella incluye las tierras, pero también aspectos políticos (participación política, inclusión constitucional) y sociales como los mencionados arriba, en especial educación. La historia de interpenetraciones culturales, pero particularmente la coincidencia en muchas de las claves del reconocimiento entre la población mapuche y no mapuche, avalan la existencia de una disposición social generalizada a la solución de problemas que es fundamental para la construcción de una estrategia política efectiva. Sin esta coincidencia de perspectivas, la tarea sería ímproba. Habría que inicialmente persuadir a un grupo de la legitimidad de las expectativas de otro. Lo que muestran los datos es que esta legitimidad de las expectativas de la población mapuche es compartida por la población no mapuche. Este es un paso ganado en la perspectiva de su materialización.

→ Explora

Las páginas 1, 2 y 3 entregan abundante información sobre la población mapuche y no mapuche en el sur de Chile. Explóralas en detalle.

Nota Metodológica

  • En cada filtro puedes seleccionar una alternativa o un conjunto de ellas manteniendo presionadas la tecla Ctrl o Command.
  • Puedes acercarte a detalles de los grafos o alejarte para tener una visión general por medio del control deslizante de tu mouse.
  • La Encuesta Especial CEP 87 de 2022 se aplicó presencialmente a personas que habitan en las regiones de Biobío, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.
  • Se construyeron dos muestras: a) la población de 18 años y más, urbana y rural, que se identifica como mapuche (1.374 personas); y b) la población de 18 años y más urbana y rural que no se identifica como mapuche (1.541 personas).
  • Cada muestra se genera de manera independiente a través de un diseño estratificado y aleatorio en cada una de sus tres etapas (manzana-vivienda-persona). La muestra cubrió el 99,5% de la población objetivo. Se exceptuó la provincia de Palena por su difícil acceso. La recolección de datos se realizó entre el 23 de febrero de 2022 y el 13 de julio del mismo año.
  • Una particularidad de la Encuesta Especial CEP 87 es que, a diferencia de las anteriores realizadas en 2006 y 2016 con foco en el tema mapuche, los estratos no corresponden a regiones o áreas urbano-rural, sino que se identifican zonas que comparten características históricas y geográficas asociadas a la población mapuche.
  • La construcción de estas zonas sustantivamente relevantes (y no solo administrativamente definidas) permite una lectura más contextualizada de los datos y refleja, con relativa mayor cercanía, la comprensión indígena de los límites territoriales.
  • El corpus total de preguntas abiertas alcanza a 36.328 palabras provenientes de 8.008 respuestas.
  • Para un análisis en detalle de estos datos, ver Mascareño, A., Rozas, J., Lang, B., Henríquez, P. e Izquierdo, S. 2023. Mapuche en el sur: identidad, materialidad y expectativa. Puntos de Referencia 638, Centro de Estudios Públicos.

Fotografía Lago Ranco, Futrono